RADIO JAM en el tren...





... LUCA HABLANDO DEL ROCK NACIONAL Y DE MERCEDES SOSAcomienza el programa



presentación de los viajantes...


sonó





dancing mood gratis en la calle en destacada ACTUACIÓN

mucha GENTE






escribas del under DANIELA GARCÍA

Es hora de ser. Ser sin fronteras:
Hay veces que nos miran de forma angelical, pero sin embargo nos quieren decir: te desprecio.
Hay veces que nos dan todo, que nos aman, pero nosotros no nos sentimos amados, y devolvemos ese gesto, con el mismo desprecio al que tanto le tememos.
¿Que tendrá la conciencia humana que no nos deja liberar el corazón?
Un gran filósofo, dijo que el cuerpo es la cárcel del alma. Y bien, esa afirmación fue, y aún es, cuestionada. Mi postura es que la mente mantiene preso el corazón, que no lo deja ser, que controla nuestros impulsos, y que lo que mostramos, gracias a ella, no es más que algo banal, superficial, planeado, manipulado. Pero las emociones no se manipulan.
Las emociones deben fluir, y es hora que comencemos a improvisar. Es hora que juguemos a ser actores de nuestras vidas, y que en el escenario de las mismas demos todo lo que tenemos para dar.
Mostremos lo que somos gracias a lo que sentimos; mostremos que nuestro cerebro no es más que un órgano del sistema nervioso, que no puede controlarnos.
Seamos gracias a los valores y los ideales que nos mantienen vivos, defendamos nuestros sueños, nuestros objetivos. La vida no es un proyecto, es una función de teatro en la que nos presentamos para sentirnos plenos mostrando lo que tanto nos gusta hacer, y aunque al público no le complazca lo que hagamos, el show debe continuar. No va a terminar la función solo porque los espectadores no compartan nuestro actuar. Y así es la vida. Va a haber gente que nos acompañe y que nos aplauda, y gente que se levante de la butaca. Pero eso no nos debe afectar, porque son nuestras elecciones las que nos hacen libres y las que desatan nuestras emociones.
Hoy, y a partir de este momento, es hora de dejar que el corazón galope sin ataduras, sin trabas, sin pretextos, sin emociones dirigidas ni preconcebidas. Es hora de actuar, y sin perder más tiempo, comenzar la función.


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habló con nostros EL TANO MARTELLI que nos

contó eso de la LATIN JAM en UNICLUB los miércoles








crónicAS del CAPITÁN BUscapié

CON OLOR EN EL SACO

Esta bronca de estar caminando bajo el sol de la mañana con olor en el saco y la indiferencia de las paredes grises. Y este dolor que me pierde en un instante prolongado de ácido en el recuerdo de verte allí (tan desnuda) y ese otro tipo quizá en la pieza contigua. Los taxis y el sol que quema en esta mañana de diciembre entre las fiestas en la semana del récord de pastillas en las farmacias. Y ahora sé que ya no estarás con él sino preparando un mate con la tristeza anterior a la resignación… la mirada perdida en la medianera del edificio y los dos cables que se ven siempre, quizá alguna lágrima haya caído con suerte para mí, como si esa lágrima pudiese entibiar este infierno que ando llevando por estas calles de San Cristóbal sucias. Podría jurar que empiezas a pensar en que esto alguna vez tenía que suceder y que ahora será un cambio que con tus pechos desnudos tendrás que tolerar, y seguro que estarás en ropa interior porque ni fuerzas para buscar dónde quedó la ropa, y te sentirás bastarda y pronto vendrá el miedo de los próximos días, de cómo volver a verme (de cómo volverme a olvidar). Entonces cruzo otra calle que corta Av. Independencia semivacía pero con tanto sol y entonces logro sentarme frente a un volquete con muy mal olor: mucha basura acumulada en mi alma frente a un volquete con mucha basura acumulada, ambos en una montaña conjunta de miseria nos encontramos y el perro que prefiere el volquete moviendo su cola de barro y pelo. Con la mirada detenida en una ciudad en la que ya no deseo estar más, porque pronto viajaré y estaré lejos de todos estos fantasmas. Ahora necesito ver otra cosa... porque no puedo dejar de observarte allí, mirando los cuadros que te regalé en este último tiempo en que ya no estábamos, que ausentes mirábamos los cuadros y nos pasábamos el cigarro en tu ir y venir de muñeca hacia abajo junto a tus pulseras. Abro un diario viejo también sucio y qué tan poco me importa el nuevo tratado de la ONU o las condiciones confortables del nuevo Citröen. Me duele la frente y tengo algo crecida la barba y saco una pastilla para aliviar todo esto con un mínimo de dulce (no me importa tener las manos sucias porque quiero morir pronto a estar aguantando esta fiebre que me sube por la frente para explotar en la nuca). Esta rabia cansada que tengo en los nudillos de imaginarte ahí con el tipo en tus frazadas, pero aun peor es ver el reflejo del vitroux en tu cuerpo encendido de lujuria y entonces aprieto los dientes y el carajo que se aproxima como un vómito de ira que termina con dedos en la sien y un llanto que ni te cuento, maldita la vida me tiene ahí en esa entrada a una casa vieja frente a un volquete y un perro que anda viniendo. Ya habrás apagado el televisor, porque quién más que yo sabe cuánto te gusta ocultar los gritos tras el juego de mis dedos, tras tu lengua que apenas asoma y yo te quiero tanto allí para abrazarte y tenerte con dolor en mis piernas, con dolor, sí, pero tenerte y ver que tu piel sigue tan intacta como siempre y otra vez el llanto que sale de mis ojos rojos en la calle con sol. Ojalá que nadie me hable porque me siento tan impiadoso con todo este cuerpo tan roto, con este dolor de alma que brota de mi cuerpo, sea cual fuere la parte, este cuerpo que ya no le importa nada más y que necesita andar caminando hasta el desmayo, con el quiebre de la intención de querer llegar hasta la próxima cuadra. Ver publicidades por todas partes sin prestar atención a sus letras y logotipos, ver a una señora que lleva a su perro, al camión de La Serenísima bajando productos en un almacén abierta, dos pibes altos que pasan caminando en silencio, el colectivo 67 vacío viniendo desde Constitución, todo en lento movimiento siguiendo el ritmo del sol en el cielo, ese cielo tan celeste, tan despejado que contrasta con el gris del barrio y sus edificios, todo ese cielo allí tan grande para mí y yo con esta angustia que me quema, tanta vida en ese cielo y yo justo hoy tengo que verte con ése, hubiese elegido una lluvia escandalosa, un bombardeo en la ciudad, así estar pensando en cómo sobrevivir entre autos y gente en pánico; o quizás agua nieve, así el problema de llegar a la cama y taparme y allí aguantar la extinción de mis sentidos, fumar un cigarro mirando el techo y notar que el ventilador no me importa, no me importan las revistas Lúpin, las maderas con formas en la pared, el ropero con TEG arriba y la cara Burning Spear en el póster arrugado. Porque estoy convencido de que tú también estás en la cama mirando el techo con la lágrima otra vez en el párpado y el teléfono suena y no atinas a atender, porque es obvio que no atenderás en todo la semana ningún llamado, porque tienes miedo y porque odias las largas conversaciones (porque odias los teléfonos). Porque odias saber que me has perdido, como odias tener que saber que ando tirado por ahí todo amanecido, sucio y frente a un volquete en la puerta de tu casa.


también se escuchó ANIBAL REPETTO próximo en 1856, SAN MARTÍN




Y ASÍ EL VIAJE FUE FINALIZANDO en otro lunes.de otro lunes. de todos los lunes.